jueves, 31 de mayo de 2012

CAPÍTULO VI: VALOR QUE TENÍAN TIERRAS Y GANADOS


CAPÍTULO VI: VALOR QUE TENÍAN TIERRAS Y GANADOS

Proseguimos el Catastro del Marqués de la Ensenada. Todo en la vida ha tenido y tiene un valor. Santiz, no puede ser la excepción y había una valoración por quinquenios. Nos explica los frutos, el ganado y el valor cuantitativo que tenían en la época, expresados, en reales, maravedís, diezmos.
Un repaso genérico a tierras, animales y lo que podían generar algunos de ellos.
14. PREGUNTA. Qué valor tienen ordinariamente un año con otro los frutos que producen las tierras del término, cada calidad de ellos.
RESPUESTA: A la catorce respondieron que el valor que ordinariamente tienen los frutos que producen las tierras del término un año por otro por quinquenio es y ha sido la fanega de trigo, quince rs, diez la de centeno; la cebada ocho, la de garroba ocho, la fanega de herrén de centeno que se siembran todos los años para verde doze, la libra de cera en rama siete rrs, el cuartillo de miel a rl i medio, la fanega de pasto de buena calidad del término, incluso valles o prados entrepanados y los de dominio privado de vecinos y particulares forasteros las tasan a nueve reales, la de mediana a seis reales la de inferior a tres; que los vecerros que producen los diezmos no se venden por diezmarse solamente por cada cabeza cinco maravedies y no en especies, cada cordero que se diezman de la piara que hay en esta villa se venden a seis reales, cada cerdo de diezmo a cinco reales. La arroba de lana del país, churra por no la haber fina la tasan a veinte reales, que la libra de queso de los que diezman en esta villa ha valido a seis cuartos; cada pollo de diezmo a lo mismo; cada pavo a dos reales, cuyos ganados y habes regularmente se diezman el día de Santiago y Santa Ana de cada año, y los cerdos al cumplir las siete semanas de su nacimiento, y que no regulan el precio de la lana fina, ni transumante por no criarse, venderse, ni cortarse en este término y que aunque las encinas, robles y alcornoques que hay en las tierras de labrantías de particulares, y en los demás pedazos de monte, que unos y otros son propios del conzexo, suelen producir, unos años si y otros no muy corta producción de bellota esta la aprovecha el ganado de cerda de vecinos, sin acogerse, ninguno de forasteros y que las cabezas que suelen aprovechar dicho fruto unos años con otros por su corte sera veinte y estas si fueren acoxidas de forasteros, podrían redituar por el tiempo de la montanera a veinte reales de vellón cada una, y que la leña seca que se vende a los vecinos de los lugares inmediatos de esta villa podrán importar anualmente cuarenta reales.

JOSÉ ANTONIO RODRÍGUEZ PEÑA